MAPA COGNITIVO
Habitar en la ciudad es más complicado de lo que parece. Montañas y planicies de concreto se convierten en el hábitat común de millones y millones de personas. Inevitablemente para navegar en medio de una de las más grandes realizaciones de la civilización humana, es necesario tener entre manos una buena hoja de ruta que nos permita desplazarnos sin eventuales complicaciones. Dicha hoja de ruta fue definida por Downs y Stea como mapa cognitivo. El mapa cognitivo no son más que las “representaciones de los espacios elaborados por el individuo desde un proceso de percepción y cognición. Sirve como un elemento de adaptación y reconocimiento del espacio habitado.”[1], una especie de “cartografía mental” si se quiere. Por supuesto, que este mapa cognitivo no es una característica congénita del habitante urbano, se forma a través de un extenso proceso de percepción y cognición. En dicho proceso: “el ciudadano selecciona los elementos de ciudad relevantes para el que se hace una categorización a partir de unos juicios y valores propios y adquiridos en diversas esferas de socialización dentro de las cuales se desenvuelve. Así el ciudadano construye su imagen de ciudad a partir de la selección que tenga con sus medios.”[2]
[1] Citado por: Paula González Vergara. Imágenes De Ciudad: Percepción Y Cognición de Niños De Bogotá. Bogotá: Instituto Distrital de Cultura y Turismo Observatorio de Cultura Urbana – Alcaldía Mayor de Bogotá. 2004
[2] Ibíd. p 45.